Diseño y economía circular

¿De qué hablamos cuando hablamos de “economía circular”? ¿Cuál es el aporte que el diseño puede hacer dentro de la economía circular?

La economía circular es por definición un modelo de producción y consumo que implica extender el ciclo de vida de los productos ya sea en su forma original o a través de nuevas formas.  Se trata de alquilar, reutilizar, reparar, renovar o reciclar los materiales y productos para incluirlos en un nuevo ciclo de uso creando valor agregado.

En definitiva el fin es reducir los residuos al mínimo, pasar de un modelo económico lineal tradicional, basado principalmente en el concepto “usar y tirar”, que requiere de grandes cantidades de materiales y energía, por otro circular donde un producto se reconvierte al final de su vida útil manteniendo sus materiales dentro de la economía todo el tiempo que sea posible.

¿Por qué tenemos que cambiar a una economía circular?

Principalmente hay 2 motivos por los cuales debemos ir hacia una economía circular:

Ante el aumento de la demanda de materias primas por el aumento demográfico mundial varias materias primas cruciales se tornan escasas. Esto redunda en un aumento de costos y un negativo impacto en el cambio climático por el aumento del consumo de energía y las emisiones de dióxido de carbono (CO2) usados en los métodos de extracción y producción. Un uso más inteligente de las materias primas puede reducir las emisiones contaminantes.

Minsk, Belarus -June 6, 2019 A pile of extruded plastic bottles at a garbage collection plant. Sorting and recycling plastic.

 

Por otro lado la generación de residuos. A nivel mundial se producen más de 2.100 millones de toneladas de desechos cada año, el equivalente a más de 800.000 piletas olímpicas. Tan solo un 16% (323 millones de toneladas) de esa basura es reciclada. El ritmo es inviable.

 

¿Como juega el diseño en todo esto?

Por más que separemos residuos en nuestras casas o en las industrias, lo cierto es que no sabemos reciclar. No sabemos reutilizar. No sabemos que hacer con todos esos residuos que no han sido diseñados para ser reutilizados. Los proyectos para darles una segunda vida no son consistentes y tienden más a ser acciones aisladas o “pour la galerie” que a tener resultados  reales o interés genuino por el reciclaje.

El estilo de vida al que estamos sometidos en la actualidad nos lleva a la necesidad de estar al día con los productos ofrecidos, sobre todo, por la tecnología. La innovación basada en la obsolescencia programada deberá reinventarse. El diseño se presenta como la solución.  Las empresas deberán orientar todos los procesos de diseño de nuevos productos de forma mucho más sustentable para ofrecerlos en este contexto sin restar productividad y rentabilidad.

Separador de bicisenda reciclado, Barcelona.

 

Una economía circular se basa justamente en el diseño. Mantener dentro de un mismo ciclo los materiales reduciendo al mismo tiempo los residuos y los efectos de la producción de materias primas es el desafío del diseño. No hablamos solo de ecodiseño o de diseñar pensando exclusivamente en reducir el impacto ambiental en el proceso de creación mediante el diseño. Se trata de un cambio de visión que lo convierta en un modelo económico válido y realista, rentable económica y ambientalmente.

Necesitamos diseñar nuevos productos reparables o actualizables, con empaques que minimicen el desecho, se reutilicen o reconviertan, construídos con materiales realmente pensados para ser reciclados que generen mínimos residuos. Diseñar con la mente puesta en que los componentes estén girando en el mismo ciclo. Un verdadero diseño circular.

 

© Woojai Lee

 

 

 

 


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Editor: Rody

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